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Sector inmobiliario sudamericano muestra cautela ante cambios sociopolíticos y sociales experimentados en los últimos meses

Los cambios de gobierno y convulsión sociopolítica que han vivido en el último año Perú, Chile y Colombia mantienen al sector Real Estate de estas naciones con incertidumbre respecto a su futuro, por lo que prefieren actuar con prudencia en la toma de decisiones. A esto se suma un panorama inmobiliario post pandemia con segmentos mejor posicionados que otros.

 

El 2022 ha sido un año decisivo y con muchos retos para el sector inmobiliario sudamericano, que actualmente vive un periodo de recuperación y revisión de planes de inversión en nuevos proyectos.

Seguir de cerca el acontecer político y el manejo económico ha sido una constante para los involucrados en el Real Estate, principalmente porque algunas de las naciones de esa área del continente han experimentado cambios de gobierno o crisis sociales que suman una presión más al sector.

En el caso de Perú, donde el junio pasado Pedro Castillo cumplió un año como mandatario, han sido meses marcados por la confrontación política y el manejo inestable de las funciones del Estado. Así lo manifiesta Sandro Vidal Crovetto, gerente de Colliers Perú, para quien el resultado es visible en la mayoría de los segmentos del mercado inmobiliario. “El precio de los materiales de construcción se ha incrementado sostenidamente desde marzo de 2020, y en lo que va del año no hay señales de que este comportamiento cambie. Se proyecta que al cierre del 2022 los precios de los materiales de construcción mantengan la tendencia alcista mostrada en el último año, influenciados por el incremento del tipo de cambio en el país y la inflación que se observa a nivel global.- destaca Vidal

El panorama inmobiliario en esta nación andina ha tenido respuestas y condiciones diferenciadas frente a la crisis según el segmento del mercado. Para el gerente de Colliers, uno de los más golpeados ha sido el sector de oficinas, que viene recuperándose en términos de colocaciones y se espera que continúe con el proceso de mejora gradual. Mientras, el sector vivienda enfrenta condiciones como la variabilidad en las tasas de interés hipotecario, el tipo de cambio y el acceso al crédito.

El menos afectado ha sido el sector logístico e industrial, un fenómeno que se ha evidenciado no solo en Perú sino en la mayoría de los países de Latinoamérica. La proyección para este segmento es de crecimiento en el inventario, y niveles mínimos de disponibilidad en bodegas/almacenes.

“Desde el gobierno se impulsa el acceso a vivienda para sectores vulnerables de la población. Según cifras oficiales, durante el primer año del gobierno de Pedro Castillo, 52.300 familias fueron beneficiadas con vivienda (…) Mientras, en infraestructura nacional, se tienen proyectos en cartera por más de 50.000 millones de soles ($12.875)”, puntualiza Vidal.

Proyecciones oficiales sobre el sector construcción indican que en 2022 crecerá en 1,2%. Sin embargo, empresarios y especialistas en la materia calculan que, por el contrario, el sector construcción tendrá una caída entre -1,8% y -8,9%.

La situación en Chile

La nación chilena lleva cinco meses con nuevas autoridades luego de la toma de posesión de Gabriel Boric, celebrada en marzo de 2022. Y, como en todo cambio, impera la incertidumbre y los desafíos.

De acuerdo con la consultora Cushman & Wakefield, actualmente el sector inmobiliario se encuentra muy cauteloso en general, producto de la situación política que comenzó a mostrar signos de incertidumbre desde el estallido social de octubre de 2019. A ello se suman los efectos de la pandemia, la inflación, el aumento de las tasas de interés, así como un proceso constitucional de incierto desenlace, lo cual es visto por la consultora como las razones por las que la industria se encuentra en un estado de espera.

Tampoco se debe dejar de mencionar el efecto de la incertidumbre jurídica, por cuanto cada vez es más frecuente ver qué proyectos, que cuentan con permiso de edificación aprobado, han tenido que enfrentar retrasos e incluso congelamiento de obras por acción de diferentes entidades. - agrega al análisis Ariel Benzaquen, Country Manager de Cushman & Wakefield Chile

Ante este panorama, el sector inmobiliario enfrenta distintas tendencias dependiendo el segmento de mercado. El informe Market Beat del segundo trimestre de 2022 que elabora la firma, da cuenta de que el mercado de oficinas clase A comienza lentamente a enfrentarse a una nueva normalidad de convivencia con la pandemia, con menos restricciones de movilidad incluso ante la aparición de nuevos casos de contagios.

En cuanto al mercado industrial, la consultora reporta valores de arriendo nunca antes vistos y vacancias en cero. Mientras, el mercado residencial es visto en una situación complicada debido al encarecimiento del acceso a crédito, lo que ha frenado las ventas y generado una cantidad importante de unidades disponibles.

“Finalmente, el retail anduvo muy bien con el término de las restricciones por la pandemia, pero ya se están notando frenos en el consumo por las altas tasas de interés, y eso debiese repercutir en la vacancia en el mediano plazo”, añade Benzaquen.

Colombia entre cautela y optimismo

La reciente llegada de Gustavo Petro como presidente de la República, también mantiene en prevención a los involucrados del sector inmobiliario de ese país.

Según Andrés Cardona, vicepresidente de CBRE Colombia, aún es muy temprano para poder sentar una posición respecto a las expectativas del sector ante el cambio gubernamental. Sin embargo, el sentir de los jugadores con los que ha interactuado en días recientes es de temor en torno a la reforma tributaria y el impacto que podría tener sobre exenciones tributarias, de las cuales depende en gran medida las utilidades de proyectos principalmente tipo VIS (Vivienda de Interés Social), así como temas relacionados con el manejo del IVA en los materiales.

Lo que sí esperamos es que el actual gobierno pueda encontrar consensos con los principales gremios y asociaciones, para lo cual va a ser importante escuchar y buscar satisfacer las necesidades de un sector en expansión y dinamizador de la economía nacional. Al mismo tiempo, esperamos mantener los niveles de confianza de parte de inversores internacionales y continuar siendo una economía amigable que permita la continua entrada de nuevos jugadores. - agrega Cardona

En el análisis coincide Cushman & Wakefield. De acuerdo con Juan Carlos Delgado, country manager de consultora en Colombia, con la entrada del nuevo gobierno se avizora un poco de cautela en los primeros meses. A parte de los pros y contras que podría generar una reforma tributaria, las tendencias macroeconómicas también moverán el sector.

 

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“Ya lo estamos viendo con el incremento en las tasas de los créditos, el comportamiento de nuestra moneda y la inflación, lo cual serán indicadores importantes para el cierre de 2022”, agrega Delgado.

En la actualidad, las cifras en la mayoría de los segmentos del sector inmobiliario de Colombia son positivas. El análisis de CBRE apunta a una senda de expansión en varias de las distintas clases de activos, donde hasta el momento no existe un signo de alarma.

El mercado inmobiliario colombiano se encuentra en etapa de crecimiento impulsado principalmente por el sector industrial, logrando cifras históricas para el país. Se espera que para lo que resta del 2022 y 2023 la demanda supere la oferta, fortaleciendo así el mercado.
puntualiza Lyman Daniels, presidente de CBRE México y Colombia

El análisis de Cushman & Wakefield coincide en que el panorama del sector inmobiliario en Colombia es bueno, con muchos números positivos con respecto a otros años. Tan solo en vivienda, se observa en promedio un crecimiento de aproximadamente 5,5%, respecto al año anterior. Mientras, en el sector corporativo, particularmente en el segmento de oficinas de altas especificaciones, hay 122.520 m2 de área actualmente en construcción y al finalizar el año se proyecta la entrada en operación de 53.520 m2 de proyectos de oficinas clase A.

“Los retos para los constructores seguirán siendo el precio de los insumos, el del dólar y las tasas para los créditos hipotecarios. Además, se espera que, en el caso de la vivienda, el gobierno entrante siga con su programa de subsidios para incentivar la compra”, afirma el country manager de Cushman & Wakefield en Colombia.

 

Fuente: Inversión Inmobiliaria