Saltar al contenido principal Saltar al pie de página

Sostenibilidad para trabajar y vivir mejor

eco1

 Las edificaciones sostenibles, aquellas que funcionan reduciendo al mínimo posible su impacto en el medio ambiente y en los recursos que utilizan (agua, energía y materias primas, entre otras), lejos de convertirse en una moda, se han convertido en un modelo al que las empresas inmobiliarias buscan poco a poco ajustarse.

Y se vienen convirtiendo en un patrón a seguir dadas sus múltiples ventajas, tanto para sus ocupantes como para las empresas que las construyen. 

Entre las ventajas para sus ocupantes podemos citar, en primer lugar, el ahorro en los recursos que se utilizan, ya sea agua o energía. Esto significa que el consumo de ambos servicios no va a ser muy alto, al igual que para las oficinas; y eso se verá reflejado en sus recibos al final del mes.

El ahorro de corriente eléctrica se genera de distintas formas en un edificio sostenible: desde el uso de focos ahorradores hasta ventanas más amplias, de techo a piso, que dejan entrar más luz natural y hacen menos necesaria la artificial. 

El uso de luz natural aporta, además, a generar un mejor espacio laboral en el caso de edificios de oficinas. Muchas investigaciones concluyen que los colaboradores siempre estarán más motivados y serán más productivos si trabajan en una oficina con una buena iluminación natural en vez de en una casa oscura con ventanas pequeñas, o con muchos focos o fluorescentes.

En el caso del agua, el uso de la misma está controlado, por ejemplo, con sensores en grifos, duchas e inodoros, que no dejan pasar más agua de la necesaria. Incluso el agua ya usada se recicla y se emplea para su uso en caso de incendios, o para regar áreas verdes, aportando de esta manera al medio ambiente. 

También aporta, por ejemplo, el uso de sistemas modernos de aire acondicionado tipo Chiller, que usan menos energía y además no contaminan. 

Justamente otra de las ventajas de los edificios sostenibles es su aporte a la calidad ambiental. Como lo explica Francesca Mayer, CEO de Perú Green Building Council, estas edificaciones se han construido considerando el impacto que tendrán en su entorno, y además cuentan con planes para mitigar la contaminación por polvo, sobre todo en las áreas verdes de las obras. 

Estos son los aspectos mínimos que deben cumplirse en las construcciones, señala Mayer, para que el impacto en su entorno sea mínimo.
 
Pero no solo hay beneficios para las personas. El ahorro en el uso de servicios también es positivo para la ciudad y para las municipalidades, porque la demanda de luz y agua disminuye en esos espacios, posibilitando que puedan llegar a otras zonas del distrito.

Y también aporta a las ciudades en el tema de marketing, puesto que ayuda a posicionarlas como ciudades verdes, que pueden atraer así más turistas e inversiones de empresas internacionales a una ciudad más verde, con espacios de calidad para las personas y que además genera ahorro. 

Inversión y certificaciones

¿Es más caro hacer un edificio sostenible que uno tradicional? Sobre ese tema, explica Francesca Mayer, hay varios factores. El primero es el momento en que la inmobiliaria decide hacer un edificio sostenible, pues si la decisión se toma a mitad de camino van a haber muchos aspectos que cambiar, o insumos que ya se compraron, por ejemplo, Entonces allí puede generarse algunos sobrecostos. 

Pero cuando se decide desde un inicio que se va a trabajar un edificio sostenible, y se alínea a todo el equipo con ese objetivo, no habría por qué haber sobrecostos. A menos que el edificio decida obtener una certificación, y ahí sí el costo puede elevarse un poquito más, pues hay algunos parámetros que se deben de cumplir.

Sin embargo, los costos de una certificación ya no son tan altos como en años anteriores. Al principio el proceso era más caro porque muy pocos proyectos se certificaban; pero ahora que cada vez se construyen más de estos edificios, los costos han empezado a bajar.

Por ejemplo, si se desea construir un edificio Premium, este tiene que tener una Certificación LEED de todas maneras. Hoy en día en zonas como San Isidro Golf, San Isidro Financiero y otras similares, se están levantando cada vez más de estos edificios. Grandes empresas, como las mineras por ejemplo, están a la búsqueda de edificios de estas características para sus operaciones.

En este punto, es necesario subrayar la importancia de llegar a un buen entendimiento con las municipalidades para que estos proyectos de edificios Premium puedan desarrollarse sin muchas trabas. 

Es usual encontrar que las municipalidades imponen muchos controles para otorgar los permisos de construcción de los edificios. Sin embargo, si ya se cuenta con una entidad que controla las construcciones, como las Certificadoras LEED, entonces la autoridad municipal podría abreviar muchos pasos, incluido el permiso de funcionamiento. 

De este modo se tendría un ahorro de dinero y eficiencia para ambas partes, y la más beneficiada sería la ciudad, que podrá disfrutar de los beneficios que estas edificaciones le pueden deparar.

Cómo encontrar edificios sostenibles

A la hora de buscar edificios sostenibles, es importante fijarse que no solo hayan sido diseñados y construídos de manera sostenible, sino que también sean operados por empresas que estén comprometidos con el tema, lo cual ayudará a continuar con la sostenibilidad de los proyectos y que los usuarios disfruten realmente de sus beneficios. 

Como recalca Francesca Mayer, si tienes a una empresa que conoce el tema, está capacitada y quiere seguir difundiendo el tema de la sostenibilidad, realmente el beneficio será para los usuarios, porque se asegurarán el ocupar un edificio que está continuando los esfuerzos tan grandes que se hicieron durante la etapa del diseño y la construcción.

Otro tema importante es la ubicación. Puede haber un edificio que tiene todas las características de sostenible, pero está ubicado en una zona con mucho tráfico vehicular, en donde el transporte del personal generará un gran impacto en el medio ambiente. No hay que olvidar el impacto que dejamos al momento de transportarnos y llegar a la oficina. 

Y finalmente, se debe escoger un edificio que se alinee con la empresa. Si hablamos por ejemplo de una firma de tecnología, o una relacionada a los recursos hídricos. tiene que ocupar un edificio a la vanguardia en eficiencia energética. Sería contradictorio si una empresa líder en energía se instale en un edificio que no ahorre energía.