En ese sentido las inversiones en bienes raíces ha comenzado a jugar un papel importante, ya que afrontan de mejor manera una recesión económica o la devaluación de una moneda. Por esto, este giro ha crecido rápidamente y se ha fortalecido en los últimos 10 años en nuestra región.

Invertir en bienes raíces es la mejor manera de enfrentar un ciclo económico recesivo, pero existen ciertos activos inmobiliarios que están mejor posicionados que otros. Entonces, ¿cómo identificar qué tipo de propiedad es buena para afrontar mejor una recesión económica?

1) Inmuebles destinados para el uso de supermercados.

Cuando una economía entra en recesión, la demanda de todos los bienes y servicios se contrae, pero la gente sigue consumiendo lo necesario para subsistir. En ese contexto, los activos inmobiliarios que son utilizados por supermercados, seguirán operando para abastecer estas necesidades básicas de la gente, durante el tiempo que dure la recesión. Es por ello que este tipo de activos inmobiliarios es muy apreciado por inversionistas que buscan un riesgo muy bajo, pero con una rentabilidad asegurada a largo plazo.

Según “The 2016 Global Retail Developed Index”, Perú ocupa el puesto 9 a nivel mundial como uno de los mejores lugares para desarrollar el mercado minorista, seguido de Colombia (15), Brasil (20), y Paraguay (25). Este listado es encabezado por China, India y Malasia. Sin duda, existen muchas oportunidades para continuar desarrollando este mercado y, por ende, muchas posibilidades de inversión. 

2) Strip mall con un supermercado de ancla.

Por otro lado, los supermercados generan tráfico de gente, lo cual puede ser aprovechado por tiendas con bienes o servicios complementarios (bancos, lavanderías, panaderías, farmacias, etc.) para atender las necesidades cotidianas de las personas, razón por la cual este tipo de activos está más protegido de recesiones económicas. De acuerdo con datos del International Council of Shopping Centers (ICSC) México es líder de centros comerciales, al contar con alrededor de 600 en Latinoamérica. Sin embargo, el promedio de m2 por cada 100 habitantes en la región es de 8, comparado con Estados Unidos (214), Canadá (139) y Australia (77), esto significa que existe todavía mucho espacio para desarrollar e invertir en este tipo de activos.

3) Grandes almacenes.

Los grandes almacenes (centros de distribución) son una necesidad dentro de la cadena de valor de un negocio especializado en distribuir bienes de consumo masivo y productos de primera necesidad. Exista o no una recesión económica, este tipo de espacios siempre son demandados. En otra situación se encontrarían los almacenes que tengan mercadería que no sea de primera necesidad: tendrían una alta probabilidad en el incremento de su vacancia.

Los centros de distribución son inversiones altas en las que participan grandes fondos, pero también existen los almacenes medianos/pequeños (distribuidoras) en los que pueden participar inversionistas particulares.

4) Centros médicos.

Es otro tipo de activo interesante que puede sobrellevar una recesión económica. Actualmente, algunas empresas de seguros ya están tomando este tipo de activos dentro de su cartera inmobiliaria. Argentina, a pesar de la crisis que ha tenido estos últimos años, cuenta con 4.7 camas por cada 1,000 habitantes, posicionándose en el país de Latinoamérica con el mayor índice, seguido de Uruguay (3.0), Panamá (2.4) y Brasil (2.3).  

5) Terrenos en zona de expansión urbana.
Este tipo de activos es una inversión especulativa que, en la medida que haya más proyectos de desarrollo urbanísticos, logran una gran plusvalía en el tiempo. Este tipo de inversión es denominado “Land Banking” porque se invierten en terrenos baratos con potencial de desarrollo que más tarde se pueden vender o desarrollar.

Finalmente, es importante resaltar que existen otros factores que denotan la calidad del activo al momento de invertir, como la ubicación, el potencial de desarrollo, la accesibilidad, los generadores de valor en la zona, los servicios, entre otros, Estos atributos también tienen que ser también considerados en la ecuación de toma de decisión antes de invertir.