Durante la última década, los centros de negocios se han consolidado como una alternativa muy atractiva ante el esquema tradicional de arrendamiento de oficinas. Es uno de los muchos términos acuñados para describir las innumerables formas en que las empresas han reformado su lugar de trabajo, como resultado del avance tecnológico, principalmente en los dispositivos móviles y los servicios informáticos en la nube, que permiten al personal trabajar desde un lugar alternativo a una posición fija en los tradicionales espacios corporativos.

El “Coworking” es una modalidad que resalta el trabajo colaborativo, el cual se lleva a cabo en espacios que disponen de todas las herramientas y comodidades necesarias para desarrollar un proyecto o emprender un negocio. Esta práctica ha mostrado un particular interés por parte de las nuevas generaciones de profesionales, ya que genera nuevas oportunidades laborales, aumenta la productividad, amplia la red de contactos y permite ahorrar en los costos relacionados a infraestructura y los servicios que requiere operar en una oficina.

El detonador de esta tendencia en el lugar de trabajo es la necesidad de una mayor flexibilidad, en la que los equipos basados en diferentes proyectos puedan establecerse de forma rápida, eficiente y rentable dentro del entorno de la oficina y, además permitir que funcionen de forma continua.

Otro aspecto que ha estimulado la demanda para este tipo de facilidades inmobiliarias, es la demora existente en la tramitación de permisos para la ocupación y la construcción de mejoras en oficinas nuevas, así como los costos que implican dichas mejoras en el presupuesto de los usuarios.

Por lo general, los usuarios de los centros de negocios no necesitan realizar ninguna inversión inicial, ya que están equipados con todo lo que un cliente pueda necesitar. Disponen de mobiliario de oficinas, equipos de comunicación, conectividad a Internet, impresoras, scanner, fax, etc…

Dentro de las ventajas que mencionan los usuarios de este tipo de facilidades se pueden resaltar:

Inmediatez: Al tener todas las infraestructuras necesarias, los usuarios pueden "Llegar y Empezar a Trabajar".

Ahorro de costos fijos como: Personal en recepción, limpieza, energía, infraestructura (cableado, fibra óptica, etc.), equipamientos (mobiliario, equipos de cómputo, teléfonos, etc…).

Completa flexibilidad de contratación: Los usuarios de los centros de negocio pueden utilizar sus servicios sin comprometerse a un largo período de alquiler pudiendo arrendar sus servicios desde un mes hasta un año.

Basados en las tendencias actuales de este modelo inmobiliario en la región, se puede proyectar que, en el futuro inmediato, los horarios laborales serán mucho más flexibles y que la mayoría de profesionales podrán trabajar sin necesidad de trasladarse a las instalaciones fijas de la empresa. El modelo tradicional de oficina seguirá cambiando a espacios mucho más relajados, alejados del clásico ambiente empresarial creando alternativas más eficientes y saludables para los trabajadores.