Por Danny Quirós

Director de Consultoría y Valuaciones. Colliers International Panamá

El Casco Antiguo de Panamá es reconocido por ser un centro histórico que se sitúa en la parte occidental de la ciudad, el cual fue el asentamiento y centro de la vida y sociedad panameña desde su fundación en 1673 hasta la década de 1930, cuando la población allí establecida comienza a migrar hacia los suburbios.

A diferencia de otras ciudades antiguas en Latinoamérica, esta península desarrolló un legado abundante de arquitectura española, francesa, colonial americana y neoclásica, que resaltan el rol histórico de Panamá como un punto de encuentro cultural y comercial en el istmo; elementos que permitieron en 1998, la designación de este sitio como Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO.

El Casco Antiguo es actualmente el segundo destino turístico de la ciudad de Panamá, después del Canal de Panamá. Desde los años 90 tanto el gobierno como inversionistas privados están participando activamente no sólo en la restauración del patrimonio arquitectónico sino también, en la reactivación del sector comercial y hotelero, invirtiendo además en las industrias culturales y la iniciativa histórica del lugar.

La renovación de Casco Antiguo se mantiene actualmente en proceso y con bastante dinamismo, actualmente hay un creciente número de casas y condominios elegantes, pequeños hoteles, panaderías y cafeterías, galerías de arte y tiendas especializadas, bares de vinos, pubs, lounges y restaurantes tradicionales que atienden a gran cantidad de turistas y de locales tanto en el día como en la noche.

La preservación del Casco Antiguo está reglamentada por un decreto que rige todas las construcciones, desde las aceras hasta los edificios. En función el tipo de edificio, éste puede alcanzar una altura u otra ni se pueden demoler o destruir algunas secciones de los inmuebles. Para los visitantes, el Casco Antiguo ofrece una sensación de tradición como de transición y es considerado como una de las mejores áreas para la inversión en bienes raíces, ya sea invirtiendo en propiedades para restaurar o en la compra de propiedades ya restauradas.