Los factores que deben analizarse para una decisión eficiente de ubicación o reubicación de una empresa, sin importar su giro, son cada vez más y son cada vez más complejos. Hoy en día, existen variables geográficas y no geográficas, cualitativas y cuantitativas, objetivas y subjetivas, etc… que deben considerarse y ponderarse adecuadamente para tomar una decisión correcta e informada que acerque a las empresas a la consecución de sus objetivos.

A la par de lo anterior y, si bien la selección de sitio es parte clave del proceso inmobiliario, la forma de adquirir o controlar la propiedad lo es también y cada vez con mayor protagonismo. Las implicaciones de comprar, vender, rentar o dar en arrendamiento un inmueble se presentan en varios ámbitos dentro de la empresa y deben analizarse desde diferentes ópticas; logística, fiscal, cadena de suministro, clima laboral, entorno político, competencia, clientes clave, etc... Todo esto, en su conjunto, vuelve indispensable contar con el apoyo de consultores externos especializados en el análisis de dichos factores y con el conocimiento clave de los mismos en los niveles locales, nacionales e internacionales, para una adecuada comprensión y lectura de los mercados en los que se pretende incursionar o crecer.

Es a través de la especialización que Colliers International agrega valor a los tomadores de decisión en sus procesos de análisis, contando con inteligencia de mercado en cada uno de los aspectos antes mencionados para sustentar estudios de escenarios, compartir casos de éxito y cimentar un futuro promisorio para las empresas.

A manera de ejemplos podemos, al hablar de ubicación geográfica, pensar por un lado en la cercanía o conectividad con proveedores y el mercado meta, sin dejar de considerar la relación de este factor con la disponibilidad, capacidad y costo de la mano de obra, por el otro. Al entrar al tema laboral no se pueden obviar cuestiones como la cultura de trabajo local de un determinado lugar y los factores sociales y político gubernamentales que la determinan, la tradición sindical, la legislación laboral o las condiciones de vida de la población, que influyen indudablemente en los sueldos y salarios promedio.

Es aconsejable también dedicar el tiempo necesario a conocer y evaluar factores cualitativos que podrían tener impacto en la implementación y el desarrollo de un determinado plan de negocios. Factores que se concentran, principalmente, en la esfera gubernamental y en la esfera social. Del lado gubernamental, por ejemplo, es importante conocer la estructura y los motivadores de incentivos que los gobiernos nacionales o locales ofrecen a determinados giros industriales o en general a la inversión y la creación de empresas. Estos incentivos, sin embargo, deben de cruzarse con un análisis adecuado de las restricciones o costos específicos que otras leyes o programas gubernamentales implican para la industria, debiendo siempre mantenerse al margen y sin influenciar protagónicamente el rumbo de una decisión de inversión.

En la esfera social, ya no es posible limitarse a ver a la sociedad bajo el rubro de “consumidor”, “proveedor” o “trabajador”. Hoy las sociedades tienden a volverse un factor cada vez más activo en la definición del contexto en el que una industria puede o no prosperar, así como en la legitimidad que la marca ostentará frente a un mercado potencial, sea que sus prácticas coincidan con las expectativas de la sociedad en la que se encuentra ubicada o no. Hoy, por ejemplo, de manera creciente el consumidor de Europa castiga a empresas por sus prácticas de producción en países asiáticos o el consumidor mexicano premia a las empresas que benefician a productores locales. Esto implica que, sin importar que existan o no leyes al respecto, el decidir sobre la ubicación o reubicación de una industria, requiere analizar los costos y beneficios implicados en la responsabilidad social empresarial en términos de condiciones laborales, impacto medioambiental, responsabilidad frente a la comunidad, etc…

Los factores aquí mencionados son sólo un ejemplo de la complejidad involucrada en el proceso de análisis de inversión, pero son suficientes para hacer evidente la necesidad de servicios de consultoría especializada que conozca y analice dichos factores, que tenga la capacidad de hacerlo a nivel local, nacional, regional o global para presentar alternativas y escenarios viables, empatados con el caso de negocios de las empresas y a la vez con la estructura y necesaria para gestionar la instrumentación de una transacción inmobiliaria.

José Castro R. | Broker Industrial