1. Invulnerabilidad
    Un vendedor capaz nunca decae ante los posibles fracasos, por lo que deberás acrecentar tu tolerancia a la frustración al nivel más alto. Esto lo lograrás cuando des por hecho y aceptes la posibilidad natural de rechazo que implica toda oferta. Por más que se cuestione, no existe en el mundo un producto que complazca a todos los mercados.
    Como te comenté antes, lleva tu propio registro de porcentaje de bateo. La fórmula es: tus hits (ventas cerradas) entre tus turnos al bat (ventas prospectadas) en el tiempo que determines.
  2. Fuerza sobrehumana
    Es toda aquella que activa o inactiva al vendedor para llegar a un objetivo concreto, mejor conocida como motivación. Para lograrla es necesario conjuntar las aspiraciones de las personas y empresa en una misma dirección, con resultados asombrosos.
    En sus investigaciones, autores como Ruth Kenfer han demostrado la influencia recíproca que existe entre la motivación y los rendimientos. En pocas palabras, este superpoder consiste en renunciar a lo que eres para convertirte en una mejor versión de ti mismo.
  3. Percepción extrasensorial
    Consiste en ser empático y en percibir lo que tu cliente puede sentir; es fundamental demostrarle lo mucho que te importa, y que independientemente del negocio que hagas con él, tú siempre velarás por sus intereses, incluso si esto implica sacrificar el mismo negocio. ¿Sorprendente declaración? Inténtalo y tú mismo comprobarás cómo la confianza que generas se ve reflejada en más y mejores cierres en el largo plazo.
    Giacomo Rizzolatti descubrió, con las llamadas neuronas espejo, que todos tenemos una capacidad innata de activar la empatía analizando las actitudes de nuestro cliente. Un claro ejemplo es cuando bostezamos simultáneamente con más personas.
  4. Precognición
    Es la capacidad que tienes para predecir posibles acontecimientos a través de tus sentidos. En este caso, ayudar al cliente a visualizar los beneficios de su compra, cómo le ayudará a mejorar su vida. Resulta útil traer a su mente un deja vu con experiencias similares por las que el prospecto haya pasado.
    Recuerda que los consumidores somos más emocionales que racionales. Basta que recuerdes todas las compras por impulso que realizas semana a semana.
  5. Cambio de forma
    Como nos diría Darwin: “No es el más fuerte ni el más inteligente el que sobrevive, sino el que mejor se adapta al cambio.” Adaptarse es sentirse a la altura de las circunstancias, y definir una estrategia particular para cada tipo de cliente. Lo primero es clasificarlo dentro de nuestra categoría con base en su personalidad. Puede ser: desconfiado, dominante, indeciso, curioso, entre otros muchos. (Próximamente escribiré sobre cada uno de ellos y la mejor manera de cruzar barreras y manejar objeciones.)

 

Fuente: Forbes
http://www.forbes.com.mx/los-5-superpoderes-del-vendedor-premier/