Para Decisiones importantes de bienes raíces ubicados en Latinoamérica, frecuentemente se toman en otros países. 
Muchos valuadores en la región seguirán recibiendo solicitudes de valuaciones provenientes de países como Estados Unidos, Inglaterra o Francia, aún después de la renegociación del TLCAN, el Brexit o el ascenso de Marie Le Pen.
 
Los principales códigos internacionales de valuación cuyas reglas son aplicadas consuetudinariamente son tres: 
  • El USPAP (Uniform Standards of Professional Appraisal Practice) de los Estados Unidos de América.
  • El Libro Rojo de RICS (Royal Institution of Chartered Surveyors) del Reino Unido y ampliamente utilizado en Europa, los países de la Common Wealth, el Lejano Oriente, Sudamérica y Canadá. 
  • El IVS (International Valuation Standards) de aplicación internacional. 

Algunos otros códigos internacionales en los que se aplican principios valuatorios internacionales son: 
  • El IFRS (International Financial Reporting Standards) 
  • IAS (International Accounting Standards)
  • FAS (Financial Accounting Standards)

En cuanto a metodología; en valuación internacional también existen los cuatro enfoques generalmente aceptados: 
  • Valor físico o de reposición (que es de aplicación muy limitada ya que no refleja la realidad mercantil presente en una compraventa de bienes raíces).
  • Valor por Comparativa de Mercado. 
  • Valor por Capitalización de Ingresos (beneficiando el Flujo de Efectivo Descontado sobre la Capitalización Directa).
  • Análisis de Valor Residual. 

Todos los códigos mencionados anteriormente incluyen la necesidad de apegarse a los principios fundamentales de la práctica valuatoria internacional que son los siguientes:
 
  1. El avalúo debe evitar la confusión del lector: Los principales aspectos descansan en la capacidad del valuador para probar su dicho y para presentar los cálculos de manera ordenada, congruente y convincente.
  2. El avalúo debe basarse en el concepto de Mayor y Mejor Uso: Toda propiedad debe ser valuada en función de dos escenarios: su estado actual, es decir como lo que es en este momento y en función no de lo que es, sino como lo que puede llegar a ser. 
  3. El avalúo debe basarse en evidencias observables: El valuador debe obligarse a estudiar el mercado para compilar evidencias que le permitan establecer tesis y probar su validez. 
  4. El avalúo debe tener por conclusión el valor que satisfaga el concepto de “valor de salida”: El valuador que se apegue a los principios internacionales tiene la difícil tarea de replicar con la mayor fidelidad aquello que un comprador informado, prudente, con recursos suficientes y convencido de actuar en beneficio propio haría para formular una oferta razonada y sostenible por un bien raíz que se encuentre en el mercado. A esto se refiere el término “valor de salida”.

En cada país de Latinoamérica se tienen sus propias reglas valuatorias, las cuales poco a poco van incorporando principios que provienen de los códigos internacionales. 

Así, la valuación internacional contempla el concepto de mayor y mejor uso como fundamental porque es el análisis que permite que la estimación de valor comercial de un inmueble sea realista, informada, analítica y congruente con la realidad actual de una propiedad vista no como un ente aislado sino como un participante en un mercado competitivo.

En Colliers estamos comprometidos con estos fundamentos como parte de nuestros procesos y nuestra forma de hacer el trabajo, por eso:
Aceleramos el éxito de nuestros Clientes.