La compra del primer departamento es  una inversión que brinda estabilidad, y constituye la primera base para aspirar a una vivienda de mayor valor en el futuro. Es importante planificar esta inversión de acuerdo a las necesidades que se tiene y a las posibilidades de financiamiento de cada uno.

“Por lo general, las personas que compran su primer departamento optan por unidades pequeñas de máximo 2 dormitorios. En promedio, el comprador habita su primer departamento entre 2 y 5 años. Para luego venderlo y usar la ganancia para el pie de una vivienda de mayor valor, o arrendarlo para generar capital propio y pagar el dividendo con la renta”, explica Reinaldo Gleisner, consultor del Área de Brokerage de Colliers International.

De acuerdo a Gleisner, es fundamental tener una mirada de inversionista al realizar la compra. Aunque se tenga planificado vivir un largo periodo en el inmueble, siempre se debe considerar una mirada de largo plazo, optando por una propiedad que en el futuro sea fácil de arrendar o vender. Para asegurarse que esta importante decisión brinde los frutos esperados, se deben tener estos 6 aspectos en consideración.

1)Ubicación: es fundamental optar por un sector de alta densidad de viviendas y baja vacancia, pensando que en el futuro lo más probable es que pondremos el departamento a la venta o en arriendo. La factibilidad de arriendo, que refleja demanda en el sector, incidirá en una mejor reventa. Hoy en día una rentabilidad atractiva es que el canon anual sea mayor al 6% del valor del departamento.

2)Conectividad: Una buena ubicación, implica siempre una buena conectividad, en Santiago la cercanía al Metro es reflejo de buena conectividad. Debe considerarse además, que en muchos casos el comprador de la primera vivienda, y el futuro arrendatario, no tienen auto propio.

3)Seguridad: Para asegurarse que la plusvalía del inmueble irá al alza, es fundamental recorrer el barrio donde se ubica el edificio. Valores demasiado atractivos de venta podrían obedecer a problemas en la zona, como alta delincuencia, que quizás el comprador no identifica en una primera visita.

4)Valor: Se debe conciliar de la mejor forma posible lo que se quiere comprar con lo que se puede pagar. En caso que la compra se financie con un crédito hipotecario, considerar que el valor del dividendo no puede exceder el 25% del ingreso familiar, y que se debe dar un pie del 20% del valor de la propiedad. Idealmente el valor del dividendo debe ser cercano a los valores de arriendo del sector, eso genera mejor opción para arrendarlo en la segunda etapa, posibilitando incluso la generación de algún excedente.

5)Comprar en verde o en blanco: Esta es una muy buena opción para acceder a precios más bajos cuando no se tiene la necesidad de habitar de inmediato el inmueble. Realizar la compra cuando el proyecto aún no ha empezado a construirse o está en sus etapas iniciales, entrega además la opción de escoger unidades con mejor orientación y ubicación. 

6)Calidad: Conocer la trayectoria tanto de la constructora como de la inmobiliaria es importante. Además, de la experiencia que tengan específicamente en el modelo de proyecto que están ofreciendo. Una buena calidad de los materiales empleados y terminaciones de alto estándar permitirán que el departamento se mantenga en buenas condiciones en el tiempo, evitando gastos de mantención y reparación.

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